Lucas 10:17, 18,19 “…..Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre….”
Recibir la revelación en el espíritu del poder del nombre de Jesús, les otorgo una posición que trajo seguridad, identidad y autoridad para someter al enemigo.
2 Reyes 6:17”... Y oró Eliseo, Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea...” Su nombre afecta el mundo espiritual, y todo se sujeta a él.
2 Samuel 7: 8, 9”…te he dado nombre grande, como el nombre de los grandes que hay en la tierra.
La identidad que otorga el nombre engrandece; introduce a un linaje de hombres que han sido improntados con un mismo pensamiento y corazón por el Espíritu “….el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones; 2 Co 1:22.
Dios le entrego el Nombre a los hombres pero pocos lo descubren y lo hacen suyo.
Ser hijos nos habilita para movernos y ser reconocidos en el mundo espiritual; entonces lo sobrenatural comienza a ser natural, descubriendo los misterios de Dios.
Conocer la magnitud del poder del nombre de Jesús despierta a los violentos del reino, aquellos que entendieron su posición de realeza, estos transformaran y doblegaran al sistema.
Verso 20:”…regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos…”
En el original, nombre significa reputación, esto traducido quiere decir que debemos regocijarnos de tener una reputación en el cielo.
Hechos 19:13 “….exorcistas ambulantes, intentaron invocar el nombre del Señor Jesús…”
Hombres sin casa ni reputación, sin determinación.
He 19: 15”….Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?
Salmo 9:10 declara que los que conocen Su nombre son los que están confiados, David pudo verlo y vivirlo. Como consecuencia tenía una actitud diferente, Saúl intentaba amedrentarlo pero no lo conseguía porque David tenía revelación del Nombre.
Que puede hacer retroceder a aquel en cuyo corazón y espíritu se ha revelado el nombre de Jesús, sabiendo que por medio de él se ejecutan decretos, se establece, se arranca y se arruinan los planes del infierno para una ciudad y nación, porque todo ha sido sometido bajo Sus pies.
La autoridad para aplicar el nombre de Jesús me lo da el ser hijo y vivir en este estándar, vivir en la palabra, en intimidad y secreto.
Su nombre funciona cuando respeto el linaje que tengo, y soy consiente del ADN divino del cual soy portador, el trae reconocimiento y respeto, el mundo espiritual reconoce este linaje al momento de establecer y decretar una orden divina.
La potencia y poder del nombre de Jesús desata la respuesta de Dios, porque hay autoridad para evitar situaciones que nos afectan en la vida diaria, temores incertidumbre etc. Todo cae ante la majestad la soberanía del nombre que es sobre todo nombre.
Jeremías 10:6”…. grande eres tú, y grande tu nombre en poderío.
Isaías 9:6 “…..y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.