TRANSICION APOSTÓLICA -Pag. 1
Estamos en un tiempo de gran transición en lo natural y en lo espiritual. Qué lamentable sería no poder visualizar, discernir, entender los tiempos (Mateo 16:1-4),y no llegar a darnos cuenta que esta transición es parte del mismo trono de Dios ( Hebreos 12:26-28). En este caso entraríamos en una situación delicada como le sucedió en el pasado al gran rey Saúl. La gran mayoría de nosotros conoce la historia mencionada en la Biblia en el primer libro de Samuel, entre los capítulos 8 al 31. Una historia que comienza de forma tan emotiva, y que termina tan triste, tan dura, tan drástica. El mismo Dios que busca a un hombre para que lidere con dignidad su nación, termina desechándolo por consultar a una adivina, totalmente desenfocado en su visión, y lo más lamentable, no supo aprovechar su tiempo, y no entendió el tiempo de transición para su nación, su reinado y su ministerio.
“Lo importante no es como comienza, sino como termina”
El apóstol Pablo que supo tener una visión diferente de su llamado y de su protagonismo en el reino, concluye su vida ministerial de esta forma (2 Timoteo 4:6-8) Saúl quiso matar varias veces a David movido por la cólera, celos, y envidia, sencillamente por no discernir que los cambios que se estaban produciendo en la nación estaban siendo ejecutados por el mismo Dios; por no discernir lo divino, arremetió contra lo humano y lamentablemente para el, no pudo consumar sus propósitos.
Hermanos, la nube de gloria esta cambiando de rumbo y es nuestro desafió visualizarla y seguirla.
Todo aquel que lea estas notas, debe hacerlo con ojos proféticos y con visión de reino. Si lo hace con ojos críticos o naturales, de repente no lo entienda. Pero confiamos que el Espíritu de Dios hará su obra en usted. ¿Estará dispuesto?
Al leer Ezequiel 37, encontramos que el deseo de Dios es afectar primeramente al profeta. CuanDo el liderazgo es transformado, la iglesia también lo será. El pasaje comienza diciendo que la mano de Dios vino, lo llevó y lo puso “en medio de la necesidad”...un valle lleno de huesos secos, en gran manera secos (vs. 1,2).
Propósito #1 Afectar su visión
¿No es esto lo que Dios está queriendo hacer hoy con nosotros?
El Dr. John Maxwell dice: “El mundo de un ciego esta limitado por lo que toca; el mundo de un ignorante, por lo que sabe. Pero el mundo de un gran hombre de Dios, es por la visión que tiene”.
Si su visión es grande, grande será su potencial para alcanzar lo que se proponga. En el vs.3, Dios le hace una pregunta crucial. ¿Vivirán estos huesos?
Propósito #2 Cambiar su estilo de mensaje y empujarlo a actuar en obediencia y fe.
¿No es esto lo que Dios anhela hacer desesperadamente hoy?
Levantar en la nación un liderazgo con un mensaje de reino fresco, de unción, y que desafíe a la iglesia a creer que en tiempo de crisis se puede levantar un ejército que afecte la tierra.
Luego que el profeta es transformado. El propósito es cumplido (vs.10-19).
Analicemos otros ejemplos en Génesis 24. Aquí encontramos que Dios le dice a Abraham que sacrifique a Isaac, y más tarde le dice: “No extiendas tu mano”, hasta parece controversial, ¿qué paso? Es que Dios le habló a su siervo una palabra para un propósito específico, y luego le habla otra, para otro propósito específico.
¿Por qué Dios lo hizo? Porque Dios no quería a Isaac, quería el corazón de Abraham.
Otro ejemplo lo encontramos en la vida de David. Dios le dijo que le tendiera una emboscada a los filisteos de una manera, y en un momento determinado lo instruye a no ir detrás de ellos, sino que cambie de estrategia.
A Elías, el profeta en un momento lo aparta y le dice que beba del arroyo y le envía cuervos para que lo alimenten; en otro momento le dice: Levántate y vete a Sarepta, que yo he dado la orden a una viuda que te sustente.
En todo este ejemplo vemos propósitos definidos de parte de Dios.
Lo más importante de todo esto es que los siervos lo entiendan. Mientras ellos no disciernen, no obedecerán. Con estos ejemplos uno entiende que debemos a aprender a oír lo que Dios esta diciendo hoy, en esta hora crucial de la historia. Si nosotros actuamos con las palabras del ayer, dejaremos pasar a Dios y ni siquiera tendremos visión de lo que Dios quiere hacer.
Si estás dispuesto a dar a Dios tu Isaac, El esta dispuesto a darte a !Jesús! Al decir que quiere darnos a Jesús, significa que quiere darnos su unción, su visión, su presencia, su poder, etc.
El futuro de la iglesia está en un estado crítico de indecisión. O sacrifica sus ideas antiguas de mantener en la oficina pastoral a posibles apóstoles, o la suelta para que cumplan su misión y su visión corporativa.
Existen miles de pastores que no están respondiendo al llamado por temor a lo que sus congregaciones puedan pensar o actuar. Creen que si están ausentes del púlpito, la gente va a dejar de asistir, servir, diezmar, etc. En cierta manera es lo que ocurre y seguirá ocurriendo si el pastor y la iglesia juntos no disciernen los tiempos proféticos y apostólicos que les ha tocado vivir.
Jesucristo declaro que “El edificaría a su iglesia”, lo que implica que la iglesia no es nuestra, es de El (Hechos 20), y que las puertas del infierno no prevalecerían contra ella, es decir; una iglesia “edificada por El”.
La iglesia profética puede fracasar en su intento de cumplir su rol activo si no funciona como Dios está diciendo que lo haga hoy.
Si confiamos y obedecemos y le permitimos que El edifique su iglesia, vamos a ceder a nuestra antigua forma de pensar y vamos a aceptar la palabra revelada hoy. Si no lo hacemos en el tiempo, vegetando y viendo como otros crecen y afectan la tierra, o lo peor, terminaremos trabajando para llenar otros templos!
Esto no es algo técnico, sino más bien práctico. La cosa no es solo escribirlo, leerlo, estudiarlo, la cosa es que hay que practicarlo en la forma más vigente posible. Estamos hablando de cambiar nuestra localización geográfica, dejar las cuatro paredes para afectar ciudades, zonas y naciones y esto se logra con pastores e iglesias que hayan entendido y aceptado la gran transición “de lo pastoral a lo apostólico” implica dejar la comodidad para ver hecha la realidad el poder de las Santas Escrituras en nuestras vidas. Iglesia y ministerio implica escoger una vida de sacrificio y de propósito, a elegirle oficio apostólico hasta el punto de deshacerse de una mentalidad antigua y religiosa que nos ha convertido en iglesias inoperantes, que en vez de darle vida a la gente, la esta matando por desconocer la visión que viene del trono. La gran realidad de años anteriores es que la gente que entraba a nuestros templos con tantos impedimentos que le poníamos en nombre de la santidad, terminamos anulando su potencial. ¡Dios está revirtiendo esto en todo el mundo!
¡Tenemos que entender que Dios es un Dios progresivo!
No le tenga miedo a los cambios, si Dios lo hace, siempre será para mejor y no para peor. Para algunos pudiera ser mudarse a otra localidad; para otros a otra nación; para otros sencillamente un cambio de estilo o de estrategia.
Moverse de una etapa a otra es donde está el conflicto y es donde muchos encuentran el mayor desafío para hacer la transición.
El precio de la transición
Para algunos, la transición puede transformarse en causa de conflictos, desunión con el liderazgo. Pero, para otros, la gran oportunidad de despegue el propósito divino.
Es importantísimo entender que la iglesia no gira alrededor de un ministerio, sino alrededor de un equipo de líderes con mentalidad y visión apostólica, que viene de una revelación clara del gobierno de la iglesia (Efesios 4:11-13).
Más ministerios están liberados para llevar a cargo
Y completar la visión
En la iglesia apostólica los dones de gobierno descansan sobre apóstoles, profetas y maestros (Hechos 13:1-3).
El don de vigilar o supervisar recae sobre el pastor, el don u oficio de llegar al corazón de la gente para convencerla de su estado espiritual, el evangelista. Así el pueblo aprende a extraer lo mejor de un equipo y no de un solo hombre. Por supuesto que esto lleva su tiempo y hasta sus años, pero es un cambio que no puede esperar.
La mente de los cristianos debe ser renovada para aceptar y recibir este orden en el ministerio ( Rom 11:1-3). La gente debe ser enseñada que este es el orden establecido por Dios en las escrituras.
Mucho de lo que la iglesia a recibido por años ha sido lo heredado por tradición, no por revelación, y la tradición en algunos sectores ha sido tan fuerte que se transformo en un legalismo cerrado que le impidió a la iglesia ser voz profética hacia el mundo y factor de cambio a la sociedad.
Lo que ahora estamos aprendiendo es un cambio radical de un concepto antiguo, a otro revelado y actual sobre lo que significa bíblicamente el gobierno y por ende la vida de la iglesia contemporánea.
Una reforma siempre requiere de una enseñanza y de la restauración de los patrones de aprendizaje. Esto paso siempre en la historia cada vez que fue necesaria una reforma.
El pueblo no va a ser capaz de manejar semejante cambio mientras los pensamientos no sean renovados por los principios de la palabra, se debe emplear tiempo enseñando y entrenando a la gente y principalmente al liderazgo. El que no entienda posiblemente se va a resistir al cambio, pero debemos ser claros, Jesucristo dijo: “El que conmigo no junta, desparrama” ( Mateo 12:30)
Ya no queda tiempo para desperdiciar, debemos abrirnos a la renovación del Espíritu, dos mil años son demasiada muestra de que lo antiguo no nos ha dado demasiado resultado. Debemos ser sabio y entendidos, no solo por nosotros, sino por nuestros hijos que son la generación de cambio, es nuestro deber dejarles una plataforma para que triunfen ( Salmo 78).
La enseñanza ayuda a liberar lo apostólico
La enseñanza es el fundamento sólido para edificar lo que creemos ( Lucas 6: 46-48), y nos ayuda a sobreedificar sobre ello ( 1 Cor. 3). Una vez que la gente esta afectada confiadamente por el poder de la palabra y de sus principios, no solo cree, sino que apoya la visión que estamos construyendo. El instruir no enseña a hacer los ajustes necesarios y las correcciones que se necesitan para construir con precisión la enseñanza que viene por revelación ( Ef. 1: 18-20), expone los conceptos equivocados sobre los que hemos transitado en el pasado.
La enseñanza causa que operemos en la verdad
Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”
Una verdadera libertad vendrá cuando liberemos a la iglesia para que obedezca la voluntad de Dios. El enseñar también nos fortalece y nos hace estar firmes contra los ataques de Satanás, que vendrán para sembrar dudas y discordia. Mucha de la oposición en el reino de Dios viene a través de cristianos ignorantes de las escrituras, desenfocados de toda visión espiritual y cargados de legalismo absurdo, pero no puede hacer duda en un pueblo que tiene revelación del Espíritu en tu espíritu( Mateo 16: 1-4).
La gente y los beneficios de los cambios
Ninguna iglesia va a cambiar sin los beneficios de dichos cambios.
¿Para que realizar profundos cambios si no hay ningún beneficio en ello? ¿Verdad?.
La gente necesita ver las bendiciones y el poder que va a fluir a través de una iglesia apostólica. Toda reforma causa que la bendición de Dios se derrame de una mayor y mejor manera . Sin una reforma la iglesia se va a estancar o mejor dicho va a seguir estancada y eventualmente perderá la bendición de ser protagonista en una hora tan crucial. “ El problema de la sociedad hoy, no es tanto la voz de los malos, sino el silencio de los buenos”. Dios anhela que su iglesia sea la voz profética en su ciudad y nación
( Juan 1:6-8).
Existen cientos de iglesias totalmente frustradas por no cumplir el protagonismo esperado por Dios. Existe en los miembros un sentido de ansiedad y de decepción provocado por el Espíritu Santo, muy por el contrario es la reacción de la gente que siente un anhelo interior de realizar la voluntad de Dios y tiene la posibilidad de verlo realizado en su iglesia. Es hermoso asistir a un lugar donde podamos realizar los deseos divinos. ¿O no?.
A trabes de una reforma, la gente es bendecida y liberada hacia sus destinos individuales.
Transición y humildad van de la mano
Gente ignorante, orgullosa y legalista, no recibe ni acepta transición; por el contrario, la gente sabia y entendida en los tiempos, si ( 1 Cron.12:32-36) ¡Leerlo! ( Sant. 3:13-17).
Se requiere humildad y sabiduría para poder reconocer que no se estan haciendo bien las cosas, o que se pueden y se deben hacer mejor.
¡El Señor nos dará la gracia y la sabiduría para realizar los cambios!
El que siempre ha bebido el vino añejo, no desea el vino nuevo. Generalmente esto ocurre, pero si tiene buen paladar espiritual, se da cuenta que es muchísimo mejor. Y como dijo Jesús: “Lo uno y lo otro se conservan “ ( Luc. 5:33-39).
Una vez que la iglesia ha oído y entendido acerca de la restauración de lo apostólico y su función en el cuerpo de Cristo, comienzan a tomar el gusto y desear lo mejor; lo bueno, por lo excelente y lo excelente por lo glorioso.
¡La revelación de la palabra siempre nos lleva a disfrutar lo glorioso!
La gente no merece continuar oyendo lo viejo, lo insulso; necesita oír a Dios para conocer su voluntad y para consumar sus propósitos. Es más, la gente nueva llega al reino de Dios con un oído diferente y con un estomago espiritual distinto, los que nacen espiritualmente en este tiempo y asisten a iglesias tradicionales no alcanzan a entender el estilo de vida, conducta y propósito que practican.
Aunque nos duela decirlo, existe cierto tipo de gente en nuestra sociedad que nunca entrarían a ciertas iglesias evangélicas, y si lo hacen, no volverán nunca más. Parece durísimo, pero la gran mayoría de nosotros sabe que esto es así. Existe gente preciosa que antes de conocer a Jesucristo eran bellas y cuando recibieron el evangelio, se atrasaron, no por el evangelio en sí, sino por lo que le enseñaron los hombres.
La unción Apostólica-Profética debe convertirse en la unción directora
Cuando Dios dice que esto es primero, los apóstoles tienen la gracia de liberar otros dones. A medida que nuestras iglesias se vayan desplazando a una mentalidad apostólica, vamos a ir experimentando la liberación de muchos miedos, especialmente al de los profetas ¿Por qué? Porque la iglesia por años fue afectada solo por el ministerio u oficio pastoral. Este es el ministerio mas reconocido y aceptado por años, la mentalidad de un pastor generalmente esta basada en términos de “Seguridad y Protección”, y esta bien que así sea. Se agudiza mucho más si el pastor es legalista. Ese cuidado llega a ser asfixiante y peligroso.
La mentalidad de un apóstol esta basada en términos de alcance, expansión y progresión. Esto no hace mejor a uno que al otro, ambos son necesarios, el problema surge cuando la unción pastoral se convierte en la unción dominante en una iglesia local, entonces la iglesia piensa en términos de seguridad y protección siempre hacia dentro.
La frase predilecta en algunas iglesias en términos generales es “Hay que tener cuidado”. ¿Saben porqué? Porque esto es lo que enseñan todo el tiempo.
La iglesia que piensa y actúa con una mentalidad así, con mucha frecuencia elimina, y en algunos lugares rechazan otros dones y oficios. El resultado es que la iglesia se convierte en demasiada pastoral en un lugar de ser apostólica y profética. Por otro lado las iglesias apostólicas pueden serlo sin perder lo pastoral.
El ministerio Apostólico-Profético tiene la capacidad de incluir
Los otros dones y ministerios
La mentalidad apostólica está ungida por Dios para pensar ampliamente e incorporar todos los dones y ministerios, la mente pastoral funciona diferente, y es por eso que el liderazgo debe adoptar una mentalidad apostólica y su dimensión, si es que tienen la capacidad de abrazar y andar en todo aquello que Dios nos esta entregando.
Quedarse con un estilo netamente pastoral será estancarse y puede llegar a frenar el tomar parte completa del periodo de restauración y reforma que el Espíritu Santo ha comenzado a ejecutar en estos tiempos. Tenemos la oportunidad única de entrar en una fase sobrenatural, este periodo no va a eliminar el trabajo pastoral local, sino que lo libera para que funcione en un nivel superior y diferente, con mucha amplitud de visión
(1 Cor. 12:28).
El apóstol comienza diciendo: Primero apóstoles...La palabra primero viene del griego “Protón”, que significa primero en orden, tiempo o rango.
La unción apostólica debe ser la primera, es la unción fundadora, la base de la iglesia, el encargo que Jesús le dio a la iglesia es un encargo apostólico, por eso es que la unción apostólica debe ser la unción dominante de la iglesia. Protón, también significa “Prototipo”, necesitamos ver iglesias prototipos, edificadas según la mente de Dios, el diseño de Jesucristo y la unción del Espíritu convertidas en modelo para el siglo XXI, a fin de esto es la plataforma para una nueva generación de conquistadores(nuestros hijos y nietos).
¿Estaremos dispuestos a aceptar lo divino?
¿Pagaremos el precio por un nivel superior?
¿Seremos concientes del tiempo transicional que nos toca asumir?
REFORMA, RESTAURACION Y RESTITUCION A LA DIMENSION APOSTOLICA-PROFETICA
Las Escrituras declaran que los propósitos de Dios son eternos y la Iglesia tiene una participación ineludible para llevarlos a cabo. (Efesios 3:6-11)
EL MISTERIO ¿Cuál es? Que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo. (v. 6; aquí ya se introduce la Iglesia).
¿CUÁL ES EL MEDIO DE UNIÓN? “Por medio del evangelio” (v. 6), que es… “el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo” (v.8).
¿QUIÉN ES EL AGENTE? La Iglesia “…dada a conocer por medio de la Iglesia” (vs. 9-11).
. Dios tiene un plan, una estructura y una estrategia para que el cuerpo de Cristo, la Iglesia funcione, se edifique, crezca con sentido de destino y cumpla el plan en la tierra, a través de: Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros. (Efesios 4:10-16).
* JESÚS: El primer apóstol (Hebreos 3:1); el primer profeta (Lucas 24:19; Mateo 21:11); el primer evangelista (Mateo 9:35-36); el primer pastor; (Juan 10:11; 1ª Pedro 5:4); el primer maestro (Marcos 4:38; Juan 13:13-14).
* EL MINISTERIO APOSTÓLICO: Tiene que ver con fundamento, implantación, solidificación, edificación, enseñanza, corrección, cobertura, paternidad, gobierno, autoridad y unción espiritual.
* EL MINISTERIO PROFÉTICO: La palabra profética llama al arrepentimiento, a la confesión, a arreglar las cuentas con Dios, a que el pueblo viva en santidad. La palabra profética activa y libera el plan y los propósitos de Dios, para una persona o una Iglesia. La palabra profética es creativa. La profecía no sólo nos informa de lo que Dios está haciendo, sino que nos impulsa a hacerlo. La profecía hace algo más que confirmar: LIBERA, ACTIVA LO SOBRENATURAL.
¿Cómo la Iglesia perdió el Fundamento?
Con la supuesta conversión de Constantino (entre 312 y 325 D. C.) la suerte del cristianismo en el ámbito del Imperio Romano, comenzó a cambiar. De religión perseguida pasa a ser favorecida por el Imperio. En el año 379, el cristianismo se transformó en la religión oficial del Estado, a través del emperador Teodosio.
Con todos los privilegios y condiciones favorables, la Iglesia relaja sus convicciones. No hay ética, ni preocupación evangelística y misionera; se pierde el compromiso con el estilo de vida del Reino.
El cristianismo se fue institucionalizando poco a poco, cediendo a las presiones imperiales. El Imperio utilizaba la fe cristiana para sus fines políticos con el propósito de unificar el Imperio que estaba en decadencia.
Fue inevitable que el liderazgo de las Iglesias se identificara con el Estado, y con su protección, aprendiera a confiar más en los mecanismos del poder humano que en el poder de Dios. Es así que el proceso de institucionalización del cristianismo estuvo acompañado de la pérdida del poder y los dones del Espíritu Santo.
En este estado de debilidad espiritual surgen controversias teológicas muy fuertes. Había problemas para resolver la relación entre las tres personas de la Trinidad y a pesar de que se declara la divinidad del Espíritu Santo, en el Concilio de Constantinopla en el año 381, paradójicamente el Espíritu comienza a ser reemplazado por la devoción a la virgen María.
En este contexto, el sacerdocio universal de los creyentes, dio lugar al surgimiento de un clero (conjunto de sacerdotes o eclesiásticos, clase sacerdotal), y este clero se transformó en el símbolo de lo sagrado.
Los dones espirituales que el pueblo ejercía, pasaron al ejercicio exclusivo del clero. Se pensaba que el pueblo era ignorante espiritualmente, y que la clase sacerdotal era la única capaz de ministrar la Palabra, a enfermos y afligidos; tener a su cargo la adoración, administrar el bautismo, el matrimonio y la muerte. Eran los únicos que podían hablar en lenguas, los únicos que podían echar fuera demonios, etc.
De este modo, es a partir de este período y bajo estas circunstancias, que comienza a robársele al pueblo cristiano el derecho de ejercer los dones bajo la guía del Espíritu y el privilegio de servir como agentes del poder recibido por la presencia y operación del Espíritu Santo.
Los obispos fueron ampliando su radio de acción y estaban por todo el Imperio para suplir las necesidades administrativas de la Iglesia.
Una conclusión lamentable de este siglo es que en este proceso de institucionalización, el modelo de la “eklesia” (la asamblea de los llamados afuera), pasó a ser la congregación de los “llamados adentro”. La Iglesia, el mundo y el Imperio eran una sola cosa. Ser ciudadanos del Imperio, era ser cristiano y viceversa. Ciudadanía imperial y condición cristiana, llegaron a ser sinónimos. El poder del sistema y de la carne, comenzó a imponerse sobre el poder del Espíritu. ¿Podría haber gobierno apostólico allí? Imposible.
A partir del siglo V, Roma pretende tener supremacía sobre los otros obispos argumentando que esa Iglesia había sido fundada por Pedro. Se intensifica la idea de sucesión apostólica, o secuencia de nombramiento de obispos. Finalmente, Roma sale airosa en su debate y el papa, el obispo de Roma, llegó a ser reconocido como el obispo superior a todos. De ahí el nombre de Iglesia Católica Romana.
La Iglesia ingresa al período conocido como "EDAD MEDIA" que va del siglo V al siglo XV, durante el cual la Iglesia institucional gana un inmenso poder político y social lo cual produce oscurantismo espiritual. De esta forma se alejó de la verdadera enseñanza y práctica apostólica.
Más tarde, la REFORMA PROTESTANTE del siglo XVI empezó a sacar a la Iglesia de las tinieblas espirituales que había cegado su mente por varios siglos. Esto, gracias a Martín Lutero.
La Reforma, desafió la doctrina monopólica de la sucesión apostólica, ya que Lutero consideraba que la autoridad apostólica sólo está en la Biblia, más que en la Iglesia y sus instituciones.
Desafortunadamente, algunos de los más prominentes reformadores, también creyeron que el período apostólico había cesado al mismo tiempo que el Nuevo Testamento estuvo en vigencia (CESACIONISMO). La teoría del cesacionismo ha hecho mucho daño a la Iglesia. Este concepto de que hay cosas que cesaron sostiene que los dones espirituales y las manifestaciones del Espíritu Santo, desaparecieron de la Iglesia a finales del primer siglo. Lo mismo se dice del ministerio apostólico (que incluye al profético); los cesacionistas afirman la terminación del ministerio apostólico con la muerte del último de los apóstoles. Con ello entonces se está negando tácitamente el carácter apostólico de la Iglesia.
Es de suma importancia tomar en cuenta que si bien son ciertos los apóstoles murieron, no “murió” el ministerio u oficio; de igual manera que el presidente de un país puede morir, pero por eso no “muere” la función o el cargo.
Por otra parte, y esto es incuestionable : ¿Quién dice y en que pasaje bíblico, en que libro o carta del Nuevo Testamento, se afirma que éste ministerio cesó?. Nadie y en ninguna parte, ya que el plan de Dios es irrevocable desde el principio para Su Iglesia.
Tiempos de Restauración
El tiempo de oscurantismo espiritual dejó a la Iglesia sorda y ciega espiritualmente. Perdió su dependencia del Espíritu Santo y ya no había guía y dirección hacia toda la verdad. Los líderes y la Iglesia en un sistema religioso institucionalizado, tenían ojos pero no podían ver, no escuchaban la voz del Espíritu dirigiéndoles. De esta forma la Iglesia fue traicionada por la tradición de los hombres, robada y saqueada de su heredad espiritual en Cristo.
Sin embargo, el Señor en su fidelidad promete ¡restauración! (Isaías 42:16-22). La promesa de restauración llevaría a su pueblo no sólo a la posición original, sino que podría proyectarse hacia un lugar más alto.
Es clave analizar lo dicho por el apóstol Pedro en Hechos 3:21 “…a quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los TIEMPOS DE LA RESTAURACIÓN DE TODAS LAS COSAS, DE QUE HABLÓ DIOS POR BOCA DE SUS SANTOS PROFETAS, que han sido desde tiempo antiguo” ( Amós 3:7)
En el Nuevo Testamento se usa sólo una vez la palabra griega “apokathistemi” que se aplica para “restaurar” en Hechos 3:21. Literalmente significa regresar algo otra vez a su lugar, en su orden original.
De todas maneras, en la Palabra cuando algo es restaurado se multiplica de forma que la condición de aquello que es restaurado, supera su estado original (Joel 2:21-26).
La Iglesia hoy está experimentando la restauración de la verdad. Proféticamente el Salmo 100:5, expresa: “Porque Jehová es bueno, para siempre es su misericordia, y SU VERDAD por todas las generaciones”
La Iglesia debe ser expuesta a LA VERDAD. No hay varias verdades. Las interpretaciones “privadas” o “denominacionales” de “la verdad”, se apoyan sobre deducciones y puntos de vista humanos y sin revelación, acomodadas a un contexto propio y de conveniencia doctrinal o eclesiástica. Jesús dijo: Yo soy EL CAMINO, y LA VERDAD, y LA VIDA (Juan 14:6) Él dijo que el Espíritu Santo es un Espíritu de VERDAD (Juan 14:17; 15:26) y Él, nos guiaría a TODA LA VERDAD (Juan 16:13).
La Iglesia ha estado en esclavitud mucho tiempo por las tradiciones de los hombres. La restauración incluye un derramamiento del Espíritu Santo con libertad al aplicar los principios del Nuevo Testamento.
Cuando la Iglesia perdió la noción de gobierno teocrático (el gobierno de Dios), se levantaron gobiernos humanos, decididos por la misma Iglesia, entre los que se cuentan:
* GOBIERNO ESPISCOPAL (gobierno por obispos, centralizado en una persona o grupo de personas).
* GOBIERNO CONGREGACIONAL (ancianos y diáconos de la iglesia local, elegidos y ordenados por la misma congregación; prima la democracia).
* GOBIERNO PRESBITERIANO (grupo de ancianos y presbíteros que forman el Consistorio y que está por encima de la congregación local con poderes casi absolutos).
* LA INDEPENDENCIA (en este sistema se considera que cualquier forma de gobierno es invención humana, esclaviza a la Iglesia y obstaculiza la libre acción del Espíritu Santo. Tienen un líder muy carismático (al que llaman pastor), con cualidades que atraen a la gente. Este líder afirma ser un enviado de Dios, por lo tanto nadie debe tocarlo ni ponerlo en tela de juicio)
* OTROS MOVIMIENTOS COMBINAN EL GOBIERNO CONGREGACIONAL CON EL PRESBITERIANO.
Los gobiernos elegidos y puestos según el criterio humano, desaparecerán. Dios está restaurando el Gobierno Teocrático establecido sobre los cinco ministerios: Apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para equipar y perfeccionar a la Iglesia a fin de que haga la obra del servicio, “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe”
Capitulo 1
La transición
Existen muchos líderes que desean una transición de lo pastoral a lo apostólico
Ellos se han dado cuenta de que Dios los está promoviendo a un nivel superior.
Sienten en sus espíritus la necesidad de esta transición, pero ignoran cuales son los pasos que tienen que tomar para ver realizado este llamado.
Este apunte esta realizado para ayudar al liderazgo a realizar esta etapa.
Tiempos de restauración y reforma
En los materiales anteriores hemos ampliado ésta verdad, pero sin duda alguna el Espíritu Santo está restaurando Su Iglesia y produciendo reformas en varios aspectos de la vida de la Iglesia, con el propósito de ponerla a tono con su obra final.
La Tradición le ha quitado a la Iglesia el admitir y el crecer en los Apóstoles. Por años los ministerios más aceptados por la Iglesia han sido: el del Pastor, el del maestro y el del evangelista, y la gran mayoría del liderazgo ha aceptado este paquete bajo el liderazgo y la supervisión del pastor. Esto implica que por años las Iglesias fueron edificadas alrededor de la unción pastoral. ¡Lo pastoral ha sido predominante!.
Los líderes han sido entrenados para pensar pastoralmente. Los seminarios y las escuelas bíblicas entrenan a los líderes en como ser mejores y administradores. Nuestras Iglesias han sido edificadas para conocer y satisfacer la necesidad de los miembros. Creen y esperan que esto permanezca así .Este es el motivo de porque hemos tenido Iglesias enteras sentadas en un sillón de la “comodidad”, esperando ser atendidas “por sus pastores”. En algunos lugares, los miembros se adjudican el derecho de sus líderes, “Es mi pastor” dicen.
Al analizar esto no nos asombra ver ministerios tan fructíferos pastoreando la misma Iglesia por años. ¡Dios está revirtiendo esto!. ¡Hay un cambio que esta tomando lugar!. Muchos pastores estan sintiendo el deseo de un ministerio mayor, de una demanda diferente. No solo lo están sintiendo, están obedeciendo, están respondiendo.
De lo pasivo a lo reinante
Esta posición reinante es lo apostólico. El cambio no solo debe producirse en el liderazgo sino también en lo congregacional. Si el líder cambia y la Iglesia no habrá un desbalance. Si la congregación cambia y el líder no, habrá conflictos. Pero si ambos cambian, Dios lo aprovechará.
Nuestro santo deseo debería ser el de levantar una compañía apostólica de creyentes que tengan sentido de ser enviados. ¡La iglesia completa necesita un cambio en esta dimensión!
Cuando leemos el libro de los Hechos, vemos que la iglesia primitiva fue cabeza, fue la primera, fue adelantada. Ellos ministraron con poder apostólico, por eso se llamo “Los Hechos de los apóstoles”.
Comprender este cambio ayudará al pastorado y a la Iglesia a hacer los cambios pertinentes a fin de tomar posición de cabeza y no de cola.
Muchas Iglesias deberían reorientar su visión (algunas ni la tienen), como así también los pasos a seguir para fortalecer el trabajo local.
Cuando los líderes cambian hacia una posición apostólica, las demandas sobre esta unción van a crecer sustancialmente. Muchos líderes que han sido llamados a este ministerio estan viendo por primera vez, quienes son ellos realmente. No se estan mirando a si mismos a través de los ojos de la tradición. Muchos son los líderes que estan oyendo el llamado de dejar de ser pastores para hacer un trabajo apostólico. El ejemplo clásico que la gran mayoría del pastorado ha experimentado es el siguiente: si la gran parte del liderazgo dejaran sus Iglesias por un período de tiempo para fortalecer a un equipo apostólico, sus iglesias se desintegraran ¿O no?. Esto nos habla de la urgencia de impartir conocimiento sobre lo que Dios esta haciendo hoy. Esto no implica que un apóstol deba renunciar totalmente a realizar un trabajo local, significa que debe ser capaz de obedecer a Dios sin perder todo aquello que por años fueron los primeros frutos de su ministerio de tal forma que no este atado a nada y pueda estar libre para obedecer a Dios!.
Por otro lado, las Iglesias que no suelten a sus pastores para que estos se muevan a un nivel apostólico superior, no solo lo van a frustrar, sino que no van a estar cooperando con la obra de transición que esta sucediendo en el mundo y el Espíritu Santo se va a contristar.
Las iglesias deben estar libres de todo aquello que ellas piensan que sus líderes deberían ser o hacer
Métodos, modelos, organizaciones pueden convertirse en obsoletas, solo lo principios son vigentes. La Iglesia puede convertirse en obsoletas, en un mundo en constante cambio. Dios es el que nos pone a tono para ser actuales. Significativos y adelantados. ¡Dios nos mueve a menudo hacia mayores niveles!.
Liberar a la Iglesia, bajo principios apostólicos le permite a la misma desarrollarse más ampliamente, con mentalidad de reino. Esto hace posible que más líderes ministren en otro nivel de unción y de servicio. Generalmente una Iglesia con mentalidad apostólica reconoce, promociona y alienta otros ministerios internos. No es una estructura piramidal, es una estructura de equipos. Esto nos permite que más personas trabajen internamente con una mentalidad pastoral, y se entiende el don pastoral en relación a la cobertura apostólica, con la estructura antigua. Todo recae sobre un solo hombre( excepto iglesias más abiertas), nadie se anima a servir, “ total no es mi cargo”, decide la gran mayoría. Con la visión apostólica las personas desarrollan su liderazgo ampliamente sin espíritu de competencia, sino creyendo en la capacidad espiritual, que Dios reparte dones a cada uno. La gente es liberada del poder de la tradición y es libre para servir con espíritu de servicio y también es libre para desarrollar sus ministerios. Esto se debe a que la estructura interna de cualquier iglesia con unción apostólica sea diferente a la Iglesia convencional. Ejemplo: se pueden tener equipos de pastores que ministren sin espíritu de competencia, si no conciencia de cuerpo y con dirección apostólica. ¡Otros ministerios tales como el de Profetas, evangelistas, también son liberados para una mayor unción de servicio!.
La unción pastoral es necesaria pero no debe ser la unción dominante, la unción dominante recae sobre la unción apostólica, porque son los apóstoles los que tienen la gracia y la unción para liberar a otros ministerios.
Capitulo 2
Edificando Iglesias como las de Antioquia
“... Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros...”(Hech.13:1).
La iglesia de Antioquia es el modelo del libro de los Hechos. Esta es una iglesia enviadora que nos da el patrón de un prebisterio fuerte y equipos apostólicos. Lo apostólico resuelve el concepto acerca de estar enviando y de ser enviado. Fué desde Antioquia que salió el equipo de Bernabe y Pablo, y más tarde el de Silas y Pablo, para realizar un trabajo misionero apostólico. La iglesia de Antioquia no envió cristianos tiernos a poseer regiones, sino ministerios ungidos. Así fue que esta iglesia se convirtió en la base de una misión que afecto las naciones y plantó iglesias estratégicas. Este es el modelo bíblico que nos sirve de ejemplo para establecer la obra misionera en el mundo. En Hechos 13:1 vemos la forma en que recibieron dirección y el ambiente en que ellos se movían. Notemos que el equipo apostólico fue enviado por dirección del Espíritu Santo en un ambiente de ayuno y oración, y los primeros en ministrar eran los profetas y maestros. Esta es una de las áreas que necesitan ser corregidas en la Iglesia local y en las organizaciones, para que se logre con éxito la transición de Iglesias comunes hacia la posición de Iglesias apostólicas fuertes y afectivas.
Una enseñanza confiable es clave a para una transición exitosa
Cuando Pablo visitó a los efesios, tuvo que poner un nuevo fundamento. Lo que Apolos había establecido no era suficiente ( Hechos 19).
Apolos tenía un cierto nivel de conocimiento y le era necesaria una revelación de la verdad mucho mayor. Lamentablemente es el caso de muchas iglesias. Hoy, el nivel de revelación existente no solo los limita, también los enorgullece, y por ende los ciega. El lider orgulloso, la iglesia orgullosa, la organización orgullosa. Cree que no necesita algo mayor y rechaza lo que el Espíritu Santo está trayendo a la Iglesia ( Apoc. 3:14-22). Mientras más enseñemos, mayor revelación viene ( Marcos 4:25).
“La enseñanza nos lleva de una mentalidad parroquial a una mentalidad apostólica”
Tal como dijimos anteriormente, la gran mayoría de las personas han sido entrenadas a pensar pastoralmente. Esto le hace tener una mentalidad parroquial. Hace que la gente al unirse a una iglesia, gaste la mayoría de su tiempo y energía manteniendo a la iglesia y viceversa. Así se le pasa la vida como Israel en el desierto, dando vueltas sin lograr ningún objetivo. La gente acude a la iglesia los martes, jueves, y domingos, oye el mensaje y pide ser sano, próspero, bendecido, y no sabe para que. La gran mayoría de los miembros consume tiempo y energía del liderazgo solicitando consejos de principios que no desean obedecer y como no logran tener una vida victoriosa se frustran y se cambia la de iglesia para repetir la misma historia. En este tipo de iglesias se espera que el pastor aconseje, case, entierre, predique, bautice, supervise y administre. Esta es la forma en que la gran mayoría de los creyentes han sido enseñados. Esto es lo que ellos entienden por la iglesia.
El liderazgo apostólico trabaja diferente
Un lider con mentalidad apostólica es un hombre o una mujer que ha sido liberado por su pueblo para una función diferente, para un trabajo de mayor alcance; regiones o naciones, fuera de la iglesia local. Solo se llega a este punto cuando un líder y la iglesia toman conciencia apostólica, y sienten el peso y el llamado. La iglesia debe darse cuenta que esta en la tierra para algo mayor, y no solo para que atiendan sus necesidades egoístas.( 1 Pedro 2:9).
¡No se puede activar un llamado apostólico desde una mentalidad pastoral!
Una mentalidad pastoral va a limitar al líder y a su ministerio, y lo más trágico, lo va a confinar a su iglesia local. Gracias a Dios que muchos están comenzando a darse cuenta de la necesidad de un cambio.
Las redes ministeriales formales en diferentes partes del mundo han hecho un gran aporte a este cambio, y han enriquecido a numerosos ministros. Lo mismo sucedió con eventos realizados en diferentes partes de Latinoamérica han sido usados por Dios para despertar miles de ministros que estaban muriendo en sus ciudades sin visión y sin acción.
Transición
Esta definida como un movimiento, un paso o un cambio de posición, estado, lugar o actividad.
Es un período en el cual ciertos cambios toman lugar.
Estos cambios son difíciles para los que aman lo cómodo.
Un cambio requiere humildad y compromiso.
Un cambio viene por escuchar y ver lo que Dios está haciendo.
Significa transferir de un lugar, posición, liderazgo, a otra persona.
Significa colocar a un lado “cosas” y reemplazarlas.
La mayor transición que ocurrió en el A.T y el N.T,
fue Cristo Mismo
(Mt. 9:17; Mr. 2:22; Lc. 5:37)
En ese tiempo los líderes religiosos no tuvieron el discernimiento necesario para “ver” la transición, y si lo vieron, no les convenía.
Hoy, los líderes no pueden darse el lujo de ignorar este obrar del Espíritu Santo, por el contrario, deben tener conocimiento, revelación de su obrar. Sería lamentable no aprovechar este tiempo, y que muchos pastores, especialmente aquellos que han invertido años de servicio, tiempo de sacrificio, inversión de su familia, fuerza y sacrificio en lo material, que pudieron ser los protagonistas para este servicio mayor; permanezcan encerrados en sus formas , métodos y costumbres por el resto de sus vidas. Aunque creemos que muchos ya lo estan sintiendo y anhelando, todavía queda un gran remanente para ayudar.
¡Las iglesias locales deben soltar a sus pastores!
¡Las organizaciones deben liberar a sus ministros, y los pastores deben animarse a creer y experimentar que: “Lo mejor esta por venir”. Lo mejor no pertenece al pasado, pertenece al futuro, y el futuro ya está con nosotros!!!.
Para pensarlo o para volver a pensar
1-Si un líder apostólico no puede dejar a la iglesia por un corto período de tiempo por temor a que la gente no asista, entonces algo no funciona bien.
2-Si un pastor que por años lidera una iglesia no está tranquilo en otra parte, mientras está fortaleciendo a sus consiervos, algo está mal.
3-Si un ministerio es guiado a apoyar a otro ministerio en una zona geografica X, y de repente Dios lo retiene o quiere llevarlo a otro lugar, y teme a que su gente o liderazgo se enfade... ¡No es bueno lo que esta pasando!.
4-Si miembros de cualquier iglesia no asisten cuando el pastor se ausenta, algo negativo pasa.
5-Si el pastor tiene que salir a escondidas, para que la gente asista a los servicios, es muy delicado.
6-Si por viajar mucho, la gente se reciente al punto de dejar de cumplir sus compromisos financieros que estamos formando ( ofrendas, diezmos, etc), si todo esto sucede, el grito desesperado: ¡Necesitamos un CAMBIO!!!
7-Las iglesias no pueden edificarse alrededor de un hombre o líder.
8-Los líderes no pueden vivir dependientes de lo que dice la gente (en algunos casos del antojo de la gente).
9-La gente no puede tomar decisiones de asistir o no a una celebración basada en quien prédica ese domingo.
10-Los líderes no pueden dejar de hacer la obra de Dios por lo que opinan los hombres. Si son siervos, ¿De Quién lo son?.
¡NECESITAMOS UN CAMBIO!
EQUIPOS APOSTOLICOS
Efesios Cap. 4:11-16
“ Y el mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros profetas; a otros evangelistas; ah otros pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre si por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor”.
Este es el tiempo en que Dios esta haciendo cosas tremendas en todos los países del mundo. Una de ellas, es la restauración del mover apostólico en las Naciones. Para ello, se estan levantando redes apostólicas por todo el mundo, las cuales se estan uniendo cada día más.
Al hablar del movimiento apostólico, tenemos que poner un punto de partida. Este se encuentra en los diseños que Dios ha establecido para edificar a su Iglesia. Esto incluye la visión y la misión de Dios, como asi también la unción que El ha derramado sobre Sus Apóstoles.
Elementos que estan involucrados con la Unción del Espíritu Santo
El lugar de Dios El ministerio de Dios El tiempo de Dios
Esto significa que, para que la Unción apostólica se manifieste, debe estar en el tiempo correcto, en el correcto, y fluir en el ministerio correcto.
La Unción está relacionada con los diseños, con la Visión de Dios.
Esto apunta a extraer del corazón de Dios lo que El quiere plasmar en ese tiempo. Para poder ser parte del mover apostólico, implica que hay que tener una Visión de Reino. Ya no seguirán prosperando ministerios con planes y proyectos locales. Un apóstol no puede trazar diseños propios. Estos deben encajar perfectamente en el Reino. Debe estar bajo el Señorío de Cristo.
Al proceder de esta forma, el hombre pasa a un segundo termino, y queda establecida la mente de Cristo en todas las cosas. Así, el humanismo desaparece del plano ministerial, abriendo todo un campo como para la Revelación de la Palabra de Dios. Cuando el Espíritu Santo es el que gobierna la Iglesia, el propósito que Dios tiene diseñado para desarrollar en ese tiempo, se cumple. Así, el Espíritu Santo lo atará a los planes y los proyectos de Dios . Allí no gobiernan las estructuras de poder religiosas, sino Dios mismo.
La Misión del Espíritu Santo, es la de edificar los designios del Padre en Su Iglesia.
De esta forma, se dará a conocer la Gloria del Señor a todas las Naciones.
La Iglesia aún no ha alcanzado el dominio y la influencia en las Naciones, porque no ha desarrollado un ministerio apostólico fuerte. Históricamente, las estructuras religiosas han gobernado a la Iglesia. Esto la ha apartado de la voluntad perfecta del Padre. Solamente se ha limitado, en el mejor de los casos, a predicar el evangelio a los perdidos; cediéndole el gobierno de los paises a las estructuras humanistas.
La restauración del gobierno apostólico en la Iglesia, derribará el imperio Babilónico que ha gobernado a las Naciones.
Dios está restaurando la autoridad apostólica a escala mundial. El diseño original de Dios para establecer el fundamento para Su Iglesia, es apostólico y profético.
El Señor Jesucristo, ha diseñado un programa para la edificación de la Iglesia. Estos son cinco ministerios. Son la columna vertebral de la Iglesia. Esta sostiene todo el esqueleto sobre el que se afirman los diferentes tipos de órganos. No hay competencia posible, ya que la estructura ósea determina en que lugar debe ir colocado cada órgano. El problema se representa con aquellos movimientos que nunca han tenido esa dirección apostólica, por lo tanto, colocan esos órganos como mejor le parecen. El resultado es un “Cuerpo disfuncional” , ya no sigue el diseño establecido por el Creador. La función del ministerio apostólico es la de ordenar todos los órganos de la Iglesia según lo establecido por Dios, para que sea un “Cuerpo funcional”.
El concepto Babilónico figura en toda la Biblia.
Surge en el corazón de Satanás. Se levanta en oposición a toda la obra del Espíritu Santo. El espíritu Babilónico, tratará de lograr que los hombres adoren cualquier cosa menos a Dios. Para hacer esto efectivo, ha diseñado un sistema paralelo al del Reino, para atrapar a las personas en él, y que no tengan la posibilidad de funcionar con los principios que Dios ha establecido en Su Palabra.
El clímax de este sistema lo vemos en la vida de Nimrod. Este es el nieto de uno de los hijos de Noé, Cam. Tiempo después del diluvio, Noé tiene un momento de embriaguez. La Biblia relata que Can no cubrió la desnudez de su padre y que por eso este lo maldijo. Investigaciones profundas de los textos originales, revelan que en realidad Can violó a Noé. Eso motivo la terrible maldición que este profirió sobre toda su descendencia. Hasta el día de hoy, sus descendientes han estado luchando en contra de las consecuencias de esa maldición.
Nimrod es el receptor directo de esa maldición, y en ese momento decide rebelarse contra Dios.
Así, levanta un sistema contrario al de Dios, basado en el ocultismo, en el gobierno de la mente humana. Para lograr esto, una serie de demonios son invocados por Nimrod, para recibir de estas inspiraciones. Así, decide levantar la Torre de Babel, para tratar de llegar al Cielo. En ese momento, Dios decide poner fin a esos planes diabólicos, y destruye esa Torre.
De la misma manera, hoy el Espíritu Santo esta descendiendo con poder, y esta restaurando el mover apostólico en todo el mundo. La Unción que será desatada derribará una vez mas al sistema Babilónico que está gobernando en las Naciones. Todo trono Babilónico será sacudido, y será quebrantado en toda la tierra. Lo único que quedará en pie, es lo que está sustentado en los cinco ministerios que el ha establecido para el gobierno de Su Iglesia.
1) Todo hombre de Dios tiene una marca. Satanás dirá de usted cualquier cosa como para desviarlo del propósito eterno. En los últimos tiempos, el Padre levantará ministerios a escala mundial que tengan algo que impartir de Su parte. Esa es gente que esta marcada por el Espíritu Santo. Es necesario que el mover apostólico sea restaurado, para que la Iglesia tenga revelación del Espíritu.
El gran problema de la Iglesia de hoy en día, es que está llena de gente con títulos, pero carece de revelación. Por eso atacan a todos los movimientos de revelación. Esta lo llevará a comprender los propósitos de Dios. Lo establecerá en el camino que El ha trazado. Como consecuencia, sus caminos seran ensanchados. Su espíritu será expandido a otras esferas de revelación de la Palabra.
2) Los apóstoles son reformadores. Provocan al pueblo a la Fe, por medio de la revelación del Espíritu Santo. Llevan a la Iglesia en medio de un reto, a través del cual todos aquellos que creen serán proyectados dentro del Reino. Si quiere ver lo que nunca ha visto, debe hacer lo que nunca ha hecho. Atrévanse a entrar en los sitios en los que nunca nadie ha entrado. Tome las emisoras de radio, la televisión, edificios, etc; únjanles con aceite y declámelos para el Reino.
3) Los apóstoles son reparados de brechas. Son reconstructores. Dios los utiliza para quebrar los yugos satánicos que hay sobre las Naciones.
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El obrar del mover Babilónico en la Iglesia, le ha cortado los pies a todas las manifestaciones del poder del Espíritu Santo. La ha tornado humanista. Por eso que es el único camino para destruir el yugo Babilónico, es la restauración de la autoridad apostólica en la Iglesia. Esto determinara el gobierno establecido por Dios.
Prepárese, porque la Unción que esta por derramarse en este tiempo, será infinitamente superior a la que gozo la primera Iglesia. Lo que Dios hará, es entrelazar ministerios a escala mundial. El está trabajando en los corazones de sus siervos. Está restaurando la paternidad espiritual en Su Casa. Serán impartidores de la Gracia de Dios. El fluir del Espíritu se multiplicará a escala mundial. Muchos ministros que no acepten este nuevo mover de Dios, se secarán como la matríz de la esposa de David que lo menospreció cuando este danzaba trayendo el arca del pacto a la tienda que preparó en Jerusalén.
El Espíritu Santo está levantando redes apostólicas. Allí todo se hace más sencillo. En las redes, la Unción se multiplica. Todos son fortalecidos. Muchos ministerios han estado bajo el dominio de la manipulación durante años. Cuando Dios llama a un profeta para hablarle a los huesos secos, lo que ocurre en primer lugar es un gran terremoto. Una vez que los huesos secos se juntan unos con otros, son unidos por tendones que afirman y afianzan el esqueleto. Recién allí comienzan a crearse los órganos que forman parte del cuerpo. Luego esa gran cantidad de cuerpos comienzan a parecerse a un Gran Ejército. Recién allí el Espíritu sopla desde los cuatro vientos, y les da vida. Ese Ejercito arrasará con las obras del maligno en toda la Tierra.
En los primeros dos siglos, la Iglesia apostólica derribó todo lo que se le opuso. Gobernaba por medio del evangelio de Jesucristo a todo el mundo conocido. Dos siglos más tarde, el imperio romano incorporó la Iglesia al sistema político. Así, la estructuró bajo el sistema Babilónico hasta nuestros dias. En este tiempo, la autoridad apostólica esta siendo restaurada, y mediante esta restauración, las obras del espíritu de Babilonia caerán una vez más, pero esta vez su caída será definitiva.
“Todo el Cuerpo de Cristo hablará el mismo idioma,
tendrá el mismo objetivo bajo este nuevo mover apostólico”
FORMANDO EQUIPOS APOSTOLICOS Y PROFETICOS
Alguien fijó una vez que un Apóstol es la semilla de un equipo apostólico
Cuando usted analiza a la Iglesia primitiva, puede ver el funcionamiento de la misma en una esfera que muchos de nosotros aún no hemos visto hoy.
Allí podrá ver una semilla para un equipo apostólico, a su vez este es la base para un presbiterio apostólico. Estamos vislumbrando solamente el mover apostólico, lo que Dios hará es mucho más grande. La Iglesia fue creciendo en su madurez hasta fluir en la Unción Apostólica, los cinco ministerios funcionan en plenitud.
Hechos 13:1-3
“ Había entonces en la Iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros; Bernabe, Simón el que le llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca y Saulo. Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el espíritu Santo: Apartadme a Bernabe y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron”.
La Iglesia Apostólica es aquella que lanza a sus equipos apostólicos para conquistar al mundo.
El presbiterio nombrado en este pasaje consistía principalmente en profetas y maestros. Estos ayunando recibieron revelación del Espíritu santo y conformaron el primer equipo apostólico. En 1 Timoteo, el Apóstol Pablo le hablo a Timoteo por primera vez a cerca de lo que es un presbiterio, utilizando la palabra presbiterium respecto al orden de los ancianos.
Ese es un presbiterio local que conformaba el gobierno de los ancianos sobre la Iglesia local. La Iglesia que siguió a la primitiva ha pervertido el orden establecido por Dios para su gobierno, por eso es tan problemático poner en orden las cosas. Cuando la gente me habla de restaurar una Iglesia o comenzarla de nuevo, yo prefiero comenzar de cero. La restauración es mucho más dificultosa porque tiene que derribar las fortalezas que han sido edificadas en las mentes de las personas.
En el Nuevo Testamento las Iglesias eran fundadas por equipos apostólicos que constituían una Iglesia. Una vez que esto sucedía, ellos mismos levantaban un presbiterio de ancianos que gobernaban la Iglesia local. Cuando estos llegaban a ser hombres maduros en la Fe, el mismo Señor levantaba de en medio de ellos a los cinco ministerios. Volvían a conformar un equipo apostólico e iban hacia otras regiones a plantar Iglesias, las cuales quedaban bajo la cobertura de la Iglesia madre. Así el ciclo se continuaba permanentemente.
Cuando Pablo le habló a Timoteo le recordó que el recibió el don por la imposición de manos de un prebisterio a través de una profecía
El prebisterio de la Iglesia local debe ser capaz de realizar dos cosas:
Ministrar proféticamente.
Ministrar una impartición del Espíritu Santo.
El presbiterio se constituyó en una herramienta de la Iglesia local para liberar dones y ministerios, formando verdaderos equipos apostólicos.
Con el tiempo el gobierno de la Iglesia se distorsionó porque las congregaciones no fueron plantadas sobre un fundamento apostólico y profético. Con el tiempo la manifestación de la Unción Apostólica fue diluyéndose en el gobierno de las Iglesias. Hoy se estan restaurando paulatinamente los presbiterios apostólicos y proféticos en las iglesias, aunque su manifestación no ha alcanzado plenitud
Como apóstol es muy difícil que usted pueda permanecer todo el tiempo que sea necesario en una determinada región hasta plantar una Iglesia y que de ella surja un grupo de ancianos que sean capaces de constituir un presbiterio apostólico. Pero si usted forma un equipo apostólico, acaba de ganar mucho terreno. Se requiere de una Unción pionera para fundar una Iglesia y se requiere de un equipo apostólico y profético para identificar y establecer el liderazgo local.
Dios escoge hombres y los comisiona a una región.
La norma establecida por Jesucristo era mandarlos de dos en dos, pero muchas veces los envió solos. Estos hombres tienen una Unción pionera para abrir brechas, para establecer una Iglesia con una Unción y profecía. Ellos tienen la habilidad profética para encontrar en medio de la Asamblea a la gente que va a servir. La historia nos refleja las consecuencias del tremendo error en el que ha caído la Iglesia al permitir que sean los pastores quienes eligieran a los líderes y no los profetas. Así han surgido congregaciones que se han dividido una y otra vez.
Las Iglesias que han sido levantadas sobre un fundamento apostólico y son gobernadas por un Apóstol, raramente sufren divisiones.
Puede que alguien se levante con esa intención, pero no puede prosperar porque la Unción apostólica y profética derribará ese intento divisionista. Las consecuencias serán terribles para aquellos que lo han promovido. Las iglesias que fueron plantadas por un pastor, se enfrentaron a muchas dificultades que no supieron sobrellevar, como conclusión una familia se apoderó del gobierno en la mayoría de ellas, desencadenando una división.
El modelo del gobierno apostólico a través de un presbiterio.
Tiene bien en claro que debe funcionar en los cinco ministerios y tener plena conciencia de la autoridad delegada y la función que Dios desata a través de los apóstoles como los hombres que tendrán la última palabra. Sobre ese gobierno será edificada la Iglesia. Cuando un equipo apostólico es enviado a una determinada región, la gente que se levanta sobre ese fundamento reconoce la autoridad delegada por Dios. No se arma allí una especie de democracia ni un gobierno congregacional, sino una teocracia; es Dios gobernando a través de sus apóstoles. Cuando surge un equipo de hombres maduros discernidos apostólica y proféticamente, ellos son constituidos como ancianos. El propósito de Dios con ellos es madurarlos de tal manera que lleguen a fluir en los cinco ministerios. Cuando el Espíritu Santo se manifieste a ellos, El mismo los enviará a las Naciones y el ciclo continuará hasta que el Señor venga.